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viernes, 12 de febrero de 1988
Tribuna:LA REHABILITACIÓN DE BUJARIN Y RIKOV

El comunismo soviético recupera al favorito de Lenin

Tanto en la Unión Soviética como en el extranjero ha despertado gran interés la decisión del Tribunal Supremo de la URSS de rehabilitar a un grupo de conocidos políticos y estadistas acusados calumniosamente en 1938 de espionaje y terrorismo y de organizar una conspiración contra el poder soviético y el socialismo y fusilados el mismo año en virtud de la sentencia de la cámara militar del Tribunal Supremol Cada uno de los nonbres en la lista de rehabilitados exige un examen y comentarios en profundidad. Sin embargo, quientes han despertado más interés han sido Nikolai Bujarin y Alexei Rikov, los miembros del Politburó de los años veinte que en 1928-1929 criticaron activamente la política de Stalin y estuvieron al frente del grupo político al que Stalin llamaba entonces "la desviación de derecha" del partido.Muchos se preguntan, naturalmente, por qué la rehabilitación de Bujarin y Rikov ha llegado con tanto retraso, por qué no fueron rehabilitados después del 20º Congreso del PCUS,en el cual Nikita Jruschov leyó el sensacional informe sobre los crímenes de Stalin y el exterminio de la guardia leninista del partido,sobre las torturas y las falsificaciones en las investigaciones judiciales. Surgen preguntas sobre los mismos Bujarin y Rikov y sobre la importancia del problema de su rehabilitación.

Como se sabe, Bujarin y Rikov formaban parte del grupo de íntimos compañeros de Lenin, y ya antes de la revolución era miembros del entonces reducido Comité Central del partido. Después de la revolución, Rikov formó parte del primer Gobierno soviético como comisario popular del Interior. Desde 1921 trabajó como adjunto de Lenin en el Gobierno de la República Federal Soviética de Rusia,y, después de la muerte de Lenin, Rikov fue nombrado presidente del Consejo de Comisarios Populares de la URSS, lo que suponía ocupar el puesto más importante en aquellos años en el sistema del poder soviético. Bujarin llegó a ser redactor jefe de Pravda. Ya en 1918 era uno de los principales teóricos del partido, y más tarde se convertiría en uno de los líderes del Komintern.

El "fruto de oro"

En 1921-1923, Bujarin era una de las personas más cercanas a Lenin, quien en su testamento le llamó el "legítimo favorito del partido". Ya antes, Lenin se había referido a Bujarin como "el fruto de oro de la revolución". Durante los años veinte Bujarin y Rikov desarrollaron teórica y prácticamente el programa y la política de la Nueva Política Económica (NEP), propuesta por Lenin. Por eso, a finales de los años veinte se manifestaron contra la prematura interrupción de esta política, la restauración por Stalin de los métodos del comunismo de guerra, la colectivización y expropiación forzadas y precipitadas de los kulaks (campesinos ricos) y también contra los planes aventuristas de superindustrialización que ya entonces causaron gran daño a nuestra economía y provocaron la muerte de muchos millones de campesinos. En esta lucha venció Stalin, quien acusé a Bujarin y Rikov de ser los jefes de "la desviación de derechas". Pese a su derrota, ambos continuaron trabajando en cargos de responsabilidad y formaron parte del Comité Central del partido.

La usurpación del poder por Stalin en los años treinta fue acompañada del exterminio físico de los cuadros fundamentales del partido de Lenin. Para el asesinato de los viejos bolcheviques se eligieron distintos métodos: el terror secreto, los fusilamientos sin juicio, el destierro y los trabajos forzados en los campos. Sin embargo, para los bolcheviques más próximos a Lenin, Stalin eligió un método más refinado y cínico de represión. Ante todo el mundo se sucedieron, uno tras otro, unos procesos ejemplares y abiertos a los que fueron invitados periodistas soviéticos y extranjeros, diplomáticos y representantes de la intelectualidad.

Quebrantados por las torturas y los chantajes, los reos de los procesos de Moscú confesaban los crímenes más monstruosos: espionaje, sabotaje, terror, diversión, la preparación de la desmembración de la URSS y la supresión del socialismo, la preparación del asesinato de Stalin y anteriormente de Lenin, la creación de una organización de conspiración terrorista al frente de la cual estaban supuestamente Bujarin, Trotski y la Gestapo alemana, así como los servicios de, espionaje ingleses, japoneses y franceses. No todos creyeron estos testimonios, pero la mayoría sí lo hizo, no pudiendo concebir una provocación tan cínica y tan descarada.

Como se sabe, Nikita Jruschov quería rehabilitar a Bujarin, Rikov y a otros íntimos compañeros de Lenin. Sin embargo, esto no sucedió. Jruschov se quedó a mitad de camino, sin llevar hasta el final la revelación de los crímenes de Stalin. Breznev, por su parte, se esforzó más por la rehabilitación del mismo Stalin que por la rehabilitación de sus víctimas. Las condiciones para una nueva crítica del estalinismo se dan sólo ahora, y esto ha permitido efectuar la rehabilitación de Bujarin y Rikov.

También hay que tener en cuenta otras circunstancias que han inducido a Gorbachov y su entorno a reexaminar muchas cuestiones en la historia del partido. Tras la muerte de Stalin, todos los nuevos dirigentes del partido han hablado de la restauración de las "normas leninistas de la vida del partido". Sin embargo, sólo actualmente el regreso a Lenin está en la base real de la perestroika que se lleva a cabo en la ideología, en la política y en la economía. No es posible, sin embargo, realizar. tal perestroika sin reexaminar las valoraciones y el destino político de la gente que pertenecía al entorno más próximo de Lenin.

Los delitos de Stalin

Dentro de la concepción del 20º Congreso del partido, todos los principales delitos de Stalin tuvieron lugar después de 1934. Esta concepción comienza a ser sometida en la actualidad a una crítica más convincente. En 1987-1988, la colectivización y la NEP han recibido nueva y especial atención por parte de la literatura y el ensayo. En las últimas novelas de V. Mozhaev, Vasili, Belov y S. Antonov se nos pinta un campo ruso que se desarrollaba rápidamente en los años 1926-1929, contando con la NEP y con el desarrollo de todo tipo de cooperativas. El campo no está exento de contradicciones, pero para superarlas no son necesarias ni la violencia ni una segunda revolución. Un enorme potencial del campo ruso en los cuatro puntos cardinales apenas comenzaba a evidenciarse, prometiendo al país una abundancia de producción agrícola no vista anteriormente. Pero, en lugar de esta abundancia, vemos una injerencia grosera y violenta en el curso natural del desarrollo del campo, la destrucción de sus fuerzas productivas, el, exterminio de las haciendas más productivas y la cruel violencia sobre las familias campesinas que, malignamente y a menudo de forma irracional y arbitraria, eran clasificadas en la categoría de los kulaks. La consecuencia de esto no es sólo la ruina masiva, sino el hambre y la muerte de muchos millones de campesinos. Hoy día, no sólo la literatura y el ensayo, sino también los científicos y los agrónomos, discuten Va legitimidad del concepto de kulaquismo utilizado en los años 1929-1932 para justificar las deportaciones masivas de campesinos acomodados. Como demuestra el académico V. A. Tijonov, el kulaquismo de finales del siglo XIX y principios del XX, sobre el que con tanto ensañamiento escribió Lenin (no siempre con razón), había sido aplastado ya en los años de la guerra civil. A finales de los años veinte, en el concepto de kulak se incluían sobre todo los campesinos medios de buena fe que habían logrado un bienestar relativo a base de un constante trabajo en algunos años de la NEP.

El desarrollo actual de diferentes formas de cooperación, de actividades laborales individuales, huertos y parcelas, del régimen colectivo e individual, de granjas familiares e incluso de empresas mixtas con Occidente supone el restablecimiento de muchos métodos y directrices de la NEP. En el marco de estos cambios en la economía y la política hay que contemplar la rehabilitación, en julio de 1987, de un gran grupo de economistas especializados en agricultura, tales como A. V. Chaianov, N. D. Kondratev, L. N. Yurovski y otros. Estos científicos no eran miembros del partido, pero realizaron un importante trabajo en el estudio del desarrollo de la economía campesina sobre la base de la NEP, en el desarrollo de la cooperación y todo lo que hoy día llamamos el complejo agroindustrial. Estos científicos criticaban los métodos estalinistas de la colectivización forzada, lo que fue la causa de su muerte, tras haber sido falsamente acusados de haber fundado un supuesto Partido Campesino del Trabajo (TKP). La cifra total de rehabilitados en este asunto suma más de 1.000 personas, a las que hay que añadir ahora a Bujarin y a los bujarinistas, muchos de los cuales eran también economistas importantes.

Naturalmente, hay que celebrar la rehabilitación de Bujarin y de Rikov, aunque se haya producido con muchos años de retraso. Este acontecimiento es un importante paso más en el desenmascaramiento de los crímenes le Stalin, pero también nos evidencia muchos de los defectos del actual sistema político y estatal. Para la mayoría de la gente razonable, la inocencia de Bujain y Rikov quedó clara tras el 20º Congreso del PCUS. Ya entonces los parientes y allegados exigían su total rehabilitación, y esta exigencia se repitió después muchas veces.

Hace 10 años la lucha por la rehabilitación de Bujarin adoptó as características de una campaña internacional. Sin embargo, ni a fiscalía de la URSS ni el Tribunal Supremo fueron capaces de estudiar este caso, al carecer de directivas de las instancias del partido. Y eso que en la Constitución de la URSS hay un artículo especial según el cual los tribunales de la URSS son independientes y deben regirse tan sólo por la ley. El Tribunal Supremo de la URSS no gozó de independencia ni hace 50 años, cuando sentenció a muerte a Bujarin y a Rikov, ni hoy, al tomar la decisión de rehabilitarlos totalmente.

La misma dependencia de las instancias políticas sufre nuestra ciencia histórica oficial. En la actualidad se habla mucho de la necesidad de eliminar las manchas blancas en la historia de la URSS. ¿Quién impedía a la ciencia eliminar estas manchas anteriormente? Resulta que la ciencia tenía que recibir permiso de las instancias del partido. ¿Acaso se puede llamar ciencia a tal historia?

El turno de Trotski

El Tribunal Supremo de la URSS revocó el 4 de febrero su anterior sentencia en el caso del centro derechista-trotskista. Aparte del proceso falsificado de 1938, en nuestro país tuvieron lugar procesos abiertos análogos en 1937, en 1936 y en 1935, así como en 1928-1932. ¿Cuándo le tocará el turno a la revisión de estos procesos falsificados? La actividad de Grigori Zinoviev, Lev Kamenev y también de León Trotski exige una valoración jurídica exacta y ponderada. Es sabido que, en diferentes períodos, Trotski actuó como apasionado adversario y como entregado partidario de Lenin. Sus relaciones con Stalin se desarrollaron de diferente modo. Sin embargo, Trotski no fue nunca ni "un espía de la Gestapo" ni "un agente del imperialismo americano". Las tres penas de muerte a las que fue condenado no fueron papel mojado. Precisamente esta sentencia fue ejecutada en 1940 en México por un grupo de misiones especiales de la NKVD. Cabe esperar que no tengamos que aguardar varios decenios para la resolución de todos estos casos.

Roy Medvedev es historiador marxista no ortodoxo, residente en Moscú.

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