CARTAS AL DIRECTOR

Rehenes del paro

Abstracción hecha de las cuestiones en litigio, ni la empresa del Museo del Prado ni los trabajadores tienen derecho a valerse del público espectador del arte como rehenes en su lucha por conseguir sus fines respectivos.La colección de pinturas alojada en el museo pertenece a España, país que, a su vez, tiene confiada a su cuidado y gestión en nombre del mundo en su totalidad. Al convertir al público visitante en víctima, resulta patente que ninguna de las dos partes merece o es capaz de hacer frente a sus cometidos. La cuestión de que se trata es mayor que la huelga y los problemas que originan las diferencias de las partes. El principio en juego es el que se tiene comp rehén a un tercero desprotegido.

En mi caso, extranjero y escultor en ejercicio, el daño es irreparable, ya que es probable que nunca tenga la oportundiad de volver a visitar el Prado y contemplar su colección única. No espero que unas personas que no puedan resolver sus diferencias de una manera creativa vayan a sentirse afectadas por algo tan insignificante como esta carta, pero si alguno de los interesados quisiera contestarme en inglés o en español, le ruego lo haga a mi dirección en Estados Unidos, pues me ausento de España: Charles Hall, P.O. Box 1022, Leland, MI 49654, USA.-

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de noviembre de 1987