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lunes, 23 de marzo de 1987
RELIGIÓN

La encíclica de Juan Pablo II sobre la Virgen-María exalta la imaginería, segun las primeras filtraciones

El diario de Roma La Repubblica ha anticipado algunos conceptos de la que va a ser la sexta encíclica del papa Wojtyla, la Redemptoris Mater, el documento mariano que Juan Pablo II promulgará el miércoles próximo. Según quienes han tenido acceso al texto, la encíclica va a ser muy comercial, en el sentido de estar destinada a un público mucho más vasto del habitual. Para el periódico italiano el documento papal hace especial hincapié en la hagiografía mariana -imágenes, iconos, santuarios, etcétera-, mientras que en el aspecto social parece basarse en el documento descalificador de la teología de la liberación promulgado por el ex Santo Oficio y escrito por el cardenal Ratzinger.

La encíclica Redemptoris Mater será presentada a la Prensa internacional, con toda probabilidad, por el propio cardenal Joseph Ratzinger, e insiste con especial intensidad en la función "espiritual" de María, intentando subrayar más bien la presencia de la Virgen "en el misterio de Cristo y de su Iglesia". El importante documento papal será, además, la Carta Magna del nuevo año mariano proclamado por Juan Pablo II, que comienza el 7 de junio próximo y se prolongará hasta el 15 de agosto de 1988.La nueva encíclica ha sido escrita- en su totalidad por el papa Wojtyla, que la considera "la más amada de sus encíclicas". La versión original es pues, en lengua polaca. La versión oficial será en latín, pero ha sido traducida a la lengua de Cicerón partiendo de una versión en italiano. Fuentes vaticanas aseguran que ha sido un trabajo dificultoso ya que el documento posee una gran carga poética.

Se asegura también que la Redemptoris Mater mira más hacia Oriente que a Occidente, tal vez por haber sido escrita teniendo presente la próxima conmemoración del milenio del bautismo de Rusia. De hecho, a los cristianos ortodoxos orientales les llama hermanos "desunidos" en vez de "separados", como se suele usar con los cristianos protestantes. Existe la preocupación de que esta encíclica pueda crear problemas a los cristianos "separados" de Occidente que mantienen aún muchas reservas sobre la teología mariana de los católicos al no admitir los protestantes a la Virgen como mediadora entre Cristo y los hombres.

En cuanto al su dimensión social, esperada por muchos, sobre todo en el Tercer Mundo, el texto papal parece haberse inspirado más bien en el crítico documento sobre la teología de la liberación promulgado por el ex Santo Oficio y escrito por el cardenal Ratzinger. La encíclica, al contrario, se dedica a hablar de los santuarios marianos y de su importancia para la fe, así como de los iconos, recordando que san Vladimir, el gran príncipe, llevaba siempre consigo un icono de María "acompañándole en su peregrinación de fe a través de los pueblos de la antigua Rusia".

Lo que sí parece es que la Redemptoris Mater va a ser la más comercial de las seis encíclicas de Karol Woytila, en el sentido de que siendo más bien devocional y no teológica podrá tener un público mucho más vasto, y podrá ser comprada por millones de devotos de la Virgen a lo largo del año mariano que va a celebrarse. De hecho, ha habido como una carrera entre las diversas editoriales católicas para hacerse clandestinamente con el texto lo antes posible.El documento ha sido muy elaborado, especialmente en su primera parte. El Papa había consultado con cuatro mariólogos, pero al final la escribió él personalmente sin tener demasiado en cuenta los consejos de los teólogos. Aún no se sabe hasta qué punto Juan Pablo II ha tenido en cuenta el consejo de los obispos norteamericanos que le pidieron que no zanjara en esta encíclica el delicado problema del sacerdocio femenino. Parece que en el primer texto del documento mariano el Papa había escrito que la Virgen "nunca había sido sacerdotisa", como base para demostrar que tampoco la mujer lo podrá ser nunca.

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