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lunes, 21 de abril de 1986

La "frustrante" sexualidad en las cárceles

Una veintena de internos del hospital penitenciario de Carabanchel (Madrid) tuvo ocasión de asistir el pasado -mes de enero a una experiencia insólita: un seminario sobre sexualidad para reclusos. Los resultados de este cursillo, recientemente difundido a través de un informe, muestran que los reclusos coinciden en calificar de "frustrante" la sexualidad en las cárceles. Los internos critican las situaciones humillantes que rodean las comunicaciones vis-à-vis y confiesan su preocupación por las enfermedades venéreas, sin excluir su temor de contraer el SIDA.

"A nuestra pareja se le humilla haciéndole desnudar y obligándole a hacer flexiones, por si lleva algún objeto prohibido en la vagina...". Esta denuncia, en la boca de un preso, ilustra escrupulosamente las críticas contra la única posibilidad de relación heterosexual del interno, el vis-à-vis.Un recluso señala que esta relación conduce "al apaciguamiento del instinto sexual de la manera más animal posible". Otro se lamenta de: la presión psicológica que impide la realizacion del acto sexual: "Los ruidos de los cerrojos son deprimentes".

El equipo de psicólogos y sociólogos del Taller de Estudios de Sexología, que impartió el cursillo a instancias de la Concejalía de la Juventud del Ayuntamiento de Madrid, ha realizado un informe, como conclusión de esta experiencia, en el que Se plantea la siguiente pregunta: "¿Sería posible hacer alguna modificación que: facilitara una vida sexual más sana de los reclusos?".

Los miembros del Taller de Estudios de Sexología sugieren la creación de una comisión interprofesional destinada a la revisión de las comunicaciones especiales. Asimismo recomiendan una serie de medidas para mejorar las condiciones higiénicas y psicológicas bajo las que mantienen relaciones sexuales los reclusos.

La posibilidad de contraer el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o alguna de las enfermedades de transmisión sexual preocupa a los internos que se quejan de la inexistencia de revisiones médicas periódicas, de la "mal entendida vergüenza" a confesar tina enfermedad de esté tipo y de la falta tota de higiene. Ocho personas que padecen el SIDA reciben actualmente tratamiento en el hospital penitenciario.

Según funcionarios del hospital, no existe control para evitar que estos enfermos mantengan relaciones íntimas con sus parejas.

El director del centro, Francisco Guerra, afirmó, sin embargo, que a aquellos pacientes que tienen el riesgo de transmitir la enfermedad se les deniega el permiso para mantener un vis-à-vis, sólo durante el tiempo en que la infección sea activa.

Los anticonceptivos o los mitos sexuales fueron otros de los temas por los que los internos mostraron especial interés. Proyecciones audivisuales, debates abiertos e incluso una pequeña fiesta a modo de despedida amenizaron las jornadas en el hospital penitenciario. Las sesiones teóricas, divididas en cinco seminarios, culminaron con un cuestionario, alque los reclusos contestaron de forma anónima.

El equipo Taller de Estudios de Sexología quería saber cómo se vivía realmente la sexualidad en la cárcel, y obtuvo respuestas bien elocuentes: "Mi sexualidad, desde hace tres años, se circunscribe a las masturbaciones".

Comercio sexual

Cuando se formula la inevitable pregunta: "¿Se comercia con el sexo en la cárcel?", las respuestas van desde el evasivo "desconozco el tema" al rotundo "sí, sin duda".Hay reclusos que afirman no haber observado "nada parecido al tráfico de sexo"o que el tema ,,está magnificado.

Otros, sin embargo, reconocen: "El caso más agudo es el de los travestis; más que comercio, lo que hay son abusos".

El equipo Taller de Estudios de Sexología califico de positivos los resultados del cursillo impartido a los internos del Hospital Penitenciario de la cárcel de Carabanchel.

Un portavoz de la Concejalía de la Juventud del Ayuntamiento de Madrid informó que los reclusos de la cárcel de jóvenes del mismo centro asisten actualmente a un cursillo semejante y que está en estudio la realización de experiencias similares con los internos de ésta y otras cárceles en un futuro.

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