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jueves, 13 de junio de 1985

Vida vegetativa

Cuando Karen Quinlan murió, en la noche del pasado martes, a consecuencia de una infección respiratoria, la única parte de su cerebro que permanecía activa era una pequeña zona de la base de este órgano, que regula funciones tales como el parpadeo. El resto de su cerebro no funcionaba. El electroencefalograma daba plano desde que Karen entró en coma hace 10 años. El estado de coma, aunque tiene diversos grados de gravedad y diversas posibilidades de recuperación, se caracteriza por un estado de sopor profundo con pérdida de la conciencia, la sensibilidad y la motilidad voluntaria.Solamente las funciones vegetativas mantienen en funcionamiento el organismo sin intervención de la voluntad. El coma es una complicación relativamente frecuente y las personas que lo sufren pueden permanecer con vida, en estado puramente vegetativo, durante años sin recuperarse.

El estado de coma se suele dar como consecuencia de crisis de algunas enfermedades, como la diabetes, o de intoxicaciones producidas por el alcohol, los barbitúricos, etcétera, o también de traumatismos. En el caso de Karen, la causa parece haber sido una combinación de un tranquilizante lígero con abundante ingestión de bebidas alcohólicas durante una fiesta.

Tras casi 10 años en coma, su estado de salud se empezó a deteriorar hace cinco meses, por infecciones respiratorias, y hace seis días contrajo una neumonía que ha sido la causa del fallo respiratorio que provocó su fallecimiento.

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