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jueves, 12 de julio de 1984

José Germán Araújo

Director de Radio CX30, de Montevideo, símbolo de la resistencia uruguaya ante la dictadura

José Germán Araújo empezó a dirigir Radio Nacional de Montevideo el 2 de marzo de 1973 y, tres meses después, el 27 de junio, un golpe militar estableció la dictadura. Desde entonces, el director de radio y los militares han iniciado una historia paralela, un macabro baile de acoso y resistencia, en el que AraúJo ha dejado de ser un periodista para convertirse en un símbolo. De cuerpo menudo y sonrisa vitalista, Araújo despliega una seducción a espuertas volcada en una causa que a su vez le fascina. Una sonrisa agrietada por el tesón y el miedo, porque Araújo, hoy con 45 años, ha resistido 163 interrogatorios, uno de ellos con tortura fisica. La hoy mítica CX30 -su verdadero nombre, Nacional, se prohibió- fue clausurada en 1983 y Araújo estuvo en huelga de hambre hasta- lograr su apertura.

De niño, Germán Araújo escuchó cientos de veces que este mundo era un valle de lágrimas. Algo que su rostro de luchador nunca ha querido aceptar, pero que entonces le empujó a hacerse seminarista. A los 11 años, sin embargo, y tras una visita a las estancias de los latifundistas para adoctrinar a sus peones -primera estampa del pobre para este hijo de familia de pequeña clase media, pero fuertemente conservadora-, hacinados y azotados de parásitos, Araújo abandonó sus ansias misioneras de embarcarse a China. "Me di cuenta de que mi vocación era más social que religiosa, dejé el Seminario y me afilié a la Unión Cívica, partido de la burguesía católica conservadora al que seguían mis padres y que había fundado mi bisabuelo. Luego fui secretario de la rama juvenil de la Democracia Cristiana. Pero a los 21 años mi conciencia había evolucionado y abandoné estos partidos para dedicarme al periodismo de denuncia, sin militar en partidos".Corresponsal del Paris Match para América Latina, Araújo se convirtió en un reportero free lance ávido de compromiso. Viajó por todos los países suramericanos, ,masticó todos sus escándalos. Y, curiosamente, "fui el unico de mi familia que mejoré económicamente, y el único que me fui a la izquierda". Más tarde, casado y con dos hijos, cortó sus vuelos viajeros y dirigió un prograríla político en el canal 12 de televisión. "Pero en 1966 el Gobierno Cívico decretó medidas de seguridad y limitaciones para el ejercicio periodístico. Antes de traicionarme preferí dejar el programa y me hice cargo de la subgerencia del canal durante 6 años". En 1971, se formó el Frente Amplio, con todos los partidos y grupos de avanzada, y Araújo declaró que votaría esta candidatura. Esta declaración le costó el puesto en el canal 12, de donde es expulsado al día siguiente de las elecciones -en las que el Frente Amplio queda como tercera fuerza-. A partir de ese momento, el periodista se centra en producir una radio, algo que por fin consigue en marzo de 1973.

Es un animal de radio. El ruido de fondo del café madrileño donde se graba la conversación le decide a tomar el magnetofón entre las manors a modo de micro, y al instante su expresión melosa, de sonrisa rioplatense, se apasiona y se agiganta. Esa ha sido su resistencia durante estos 11 años. "El golpe militar se inició el 27 de junio de 1977. La radio nunca se plegó, e incluso dejamos un equipo en el Senado democrático y nunca hemos destacado un periodista en el Parlamento dedocrático". En una primera etapa el lenguaje radiofónico se apoyaba en imágenes exteriores -Chile y Argentina para criticar a las dictaduras; Portugal o España, para anhelar la democracia-. En 1980, con ocasión del plebiscito por el o el no del nuevo proyecto de Constitución, Araújo se empleó sibilino y testarudo, en destacar la aberración constitucional del nuevo texto, a pesar de la prohibición de hacer propaganda del no. Una segunda etapa de vivir peligrosamente, que culminó con la retransmisión del debate interno de la Convención del Partido Colorado. El pretexto de que la retransmisión era ¡legal -aunque el problema de fondo fue que las intervenciones de los líderes molestaron al Ejecutivo-militar-, propició que la radio fuera ocupada militarmente, aun sin que mediara decreto hasta 48 horas después. Araújo inició una huelga de hambre durante 10 días (del 19 al 29 de diciembre de 1983) hasta lograr un decreto de reapertura. Durante esos días, más de 500 telegramas de todo el mundo -entre ellos, 26 de primeros mandatarios- presionaron a su favor. Y el apoyo popular fue tal que Araújo salía cuatro veces al día al balcón del apartamento donde hacía su huelga para saludar a sus conciudadanos. "El día que volvimos a la emisora, 47 radios de todo el mundo, entre ellas, Radio Nacional de España y la SER, retransmitieron el programa". Ahora, los uruguayos que apoyan la vuelta de la democracia, el 90% de la población", sintonizan con radio CX30. Pero Araújo sufre el chantaje de las amenazas de muerte, ahora cotidianas. ¿No es espantoso ese juego del heroísmo, engullirse el miedo? "Sí, estoy cansado de ser la vanguardia. Mi plazo es llegar a las elecciones de marzo de 1985. Apúrense los ex¡liados en volver".

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