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Ramón Xirau advierte contra quienes, por pereza, hablan con palabras de otros idiomas

El ensayista habló en Madrid sobre 'la cultura española de posguerra en el exilio'

El poeta y ensayista catalán Ramón Xiráu ha vuelto a interrumpir su expatriación voluntaria en México para pronunciar en Madrid una serie de conferencias relacionadas con la cultura española en el exilio. Autor de varios libros sobre escritores españoles y latinoamericanos, Xirau no cree que Borges tenga razón al afirmar que se habla en América mejor castellano que en España. Tampoco está de acuerdo con los que piensan que nuestro idioma está siendo colonizado. "La penetración del inglés", dice, "también es grande en otros países, incluso en Francia". Además, hay que tener "una posición generosa" ante lo que algunos entienden por contaminación del idioma. "Yo no tendría ningún temor a utilizar palabras de otros países". Pero advierte contra la pereza de quienes, teniendo en su propio idioma palabras exactas para expresar pensamientos concretos, acuden a idiomas distintos al nuestro.

La cultura española de posguerra en el exilio americano tiene facetas que no alcanzaron en España el eco merecido en el conjunto de su especialidad. Frente a la difusión y la influencia de la novela, que en ocasiones eclipsó la que se hacía en nuestro país, disciplinas como la filosofía, el ensayo y la ciencia penetraron en España con dificultad y muy a última hora, y siempre como reflejo de influencias ya consolidadas en los países americanos de origen. Es el caso de José Gaos, del que se ha dicho que "la filosofía mexicana sería inconcebible sin su aportación", o del autor de esta frase, el poeta y ensayista Ramón Xirau, que acaba de pronunciar en Madrid, en la sede de la Fundación March, un ciclo de conferencias sobre esa cultura del exilio.Ramón Xirau (Barcelona, 1924), nacionalizado en México desde 1955 tiene todavía un fuerte acento catalán, la lengua familiar, y su bibliografía, enriquecida con dos o tres títulos cada año, incluye poesía, estudios de escritores castellanohablantes, como Juan Ramón Jiménez, Lezama Lima, Octavio Paz o César Vallejo, y libros de filosofía que abarcan la propia historia de esta disciplina (de la que es profesor en la Universidad Nacional de México) y ensayos sobre Hegel, el conocimiento o el sentido de la palabra. Hijo de Joaquín Xirau, el filósofo y pedagogo vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, con el que salió de España en 1938, era obligado iniciar la conversación con una referencia al exilio y a la acogida que los mexicanos ofrecen a los expatriados de ahora: chilenos, argentinos, cubanos, uruguayos, etcétera. Ramón Xirau no cree que otras sombras arrojen en un futuro próximo a más españoles de su propio país, pero piensa que, en todo caso, la acogida sería la misma de entonces, "aunque México es un país que ha multiplicado por tres sus habitantes y que se ha vuelto autosuficiente". El último libro de Xirau se titula Dos poetas y lo sagrado, y estudia, con intención de contraste, a Juan Ramón Jiménez y César Vallejo, expatriados y alejados también de su continente. "Hacía mucho tiempo que no leía a Juan Ramón, y me ha parecido todavía más grande poeta que antes", explica Xirau, que quedó interesado especialmente en los últimos libros del escritor de Moguer, sobre todo en las últimas versiones (nunca acabadas en sus ansias de perfección) de "Dios deseante y deseado y Animal de fondo. "Me interesaba analizar cómo veían lo sagrado dos poetas opuestos en todo, uno un poeta puro -aunque no me guste la palabra puro- y el otro arraigado a la tierra, muy ligado a la política. Pues bien", explica Xirau, "hay un fondo religioso más profundo en Vallejo que en Juan Ramón, mayor número de metáforas de fondo religioso que, naturalmente, no indican una creencia en Dios, sino únicamente referencias a lo sagrado".

Estudioso de la obra de grandes poetas, Ramón Xirau alude con frecuencia a Borges, que le parece, en lo personal, "un hombre muy agradable, muy sencillo en el fondo", a pesar de sus aparatosas declaraciones, y en lo literario, un escritor excepcional. "Ha logrado", dice, "una gran economía del lenguaje en una obra muy rica y de una gran imaginación. Se puede ver en su poesía, pero sobre todo en la prosa. A veces me pregunto si Borges no habrá creado un nuevo género literario al llamar ficciones a sus libros".

Sobre el lenguaje, y a propósito de la afirmación de Borges en el sentido de que en Latinoamérica se habla mejor castellano que en España, Ramón Xirau, autor de un libro titulado El sentido de la palabra, afirma que "el lenguaje es algo vivo que va cambiando inevitablemente". "Borges es un hombre de paradojas, y no se sabe qué dice en serio o en broma. Pero no se puede decir que se hable mejor en un lugar que en otro". El tema de la "contaminación del idioma" tampoco le preocupa en el sentido en que algunos la entienden. "Yo no tendría ningún temor a utilizar palabras de otros países", explica, con una referencia al "gran escritor que es Valle-Inclán". Xirau reconoce que "sí hay que defenderse un poco de un exceso de anglicismos e incluso de formas sintácticas inglesas, como en el siglo pasado tuvimos que defendernos de los numerosos galicismos".

Esa "posición generosa" de Ramón Xirau no descarta, en cambio, otra afirmación "contra la pereza" en el sentido de que, "siempre que haya una palabra de origen hispánico para expresar algo, es innecesario importarla de otras lenguas". Pone un ejemplo: la palabra evidencia en lugar de prueba.

Ramón Xirau estuvo cuarenta años ausente de España, pero no perdió el contacto con nuestra cultura ni con la evolución del castellano en España. A la cuestión, también polémica, sobre si la penetración del inglés es mayor en el lenguaje castellano de España o en el de Latinoamérica, dice que "posiblemente sí, pero no lo aseguraría". "He visto", afirma, "revistas españolas en que hay muchos anglicismos y, en cambio, puedo decir que en México empieza ahora una campaña por radio y televisón en defensa de la lengua española."

La influencia actual del inglés es tan grande que hasta el francés le parece a Xirau "penetrado de anglicismo". Y más que poner objeciones a palabras técnicas o científicas, que, por otra parte, casi todas tienen origen griego o latino, le preocupa a Ramón Xirau la pérdida de la identidad por el acose, a una lengua concreta. Recuerda su experiencia, aprendiendo el catalán en la escuela primaria y secundaria, pero hundido en la nostalgia de ese idioma al que, como exiliado, pudo seguir teniendo acceso "gracias a la gran cantidad. de revistas en catalán que se editaron entonces en México y Buenos Aires". En cambio, "ahora que ya se publican en Cataluña", tiene que hacer memoria para decir cuántas se editan más allá del Atlántico. Y sólo recuerda una.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de marzo de 1982