Crítica literaria
Charlando hace unos días con un entrañable amigo mío, también él escritor y traductor al castellano de poetas alemanes, llegamos a la penosa conclusión de que en este país no existe una crítica independiente, sino que esta (periodística, en su mayoría) reseña -casi exclusivamente- obras que vienen amparadas por grandes campañas publicitarias de las empresas editoriales españolas más importantes.Este breve preámbulo da pie a mi queja referida al silencio a que fue sometido el recibo del libro La tela de araña, del que soy autor. Este periódico no lanzó a las llamas el ejemplar que envié a sus responsables de la sección LIBROS, sino que hizo algo más lamentable: simplemente, lo silenció. El execrar una obra denota un cierto interés (aunque éste sea adverso); el silenciarla, en cambio, da a entender la indiferencia, actitud que representa el desinterés y el alejamiento de las instancias de comunicación e información hacia los creadores que a priori no son productivos, no reportan dinero a las empresas antes mencionadas.
Espero, y ya termino, que algún día algún responsable de los medios de comunicación y difusión inicie o favorezca la aparicion de una campana que trate de remediar -en lo posible- esta situación de la crítica literaria y promocione así obras y autores jóvenes y prometedores, en lugar de emplear todo el espacio informativo, periodístico en promover autores ya de por sí y de antemano con sagrados./ Miembro de la Asociación Colegial de Escritores (ACE) y del Pequeño Círculo de Escritores.