Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Madrid no pudo entrenarse en Dublín

La víspera del Limerick-Madrid estuvo marcada por un enojoso incidente. Cuando ayer tarde el Madrid acudió al escenario del encuentro para celebrar un entrenamiento le dieron con la puerta en las narices. El Irish Rugby Football Union Ground, también conocido como Lansdowne Road por llamarse así la calle en que está situado, es un campo de propiedad municipal y el portero que vigilaba la entrada afirmó no tener ninguna orden para dejar paso al Madrid ni a nadie, y la cumplió estrictamente.El escenario del encuentro de hoy rara vez se utiliza para el fútbol, pues es más bien un campo de rugby donde la selección de Irlanda juega sus encuentros del Cinco Naciones. La delegación del Madrid no consiguió aclarar de quién era la culpa de que no pudiese entrenarse en el campo, propiedad de la Federación de Rugby. Pero, en cualquier caso, el enfado de Luis de Carlos era grande. Por la mañana había acudido un directivo del Limerick al aeropuerto y asegurado que todo estaba en orden. Después no se le vio más. El reglamento de la UEFA para las competiciones europeas obliga al club local a facilitar el entrena miento del visitante veinticuatro horas antes del encuentro y en el escenario del mismo. El timerick se excusó, pero el Madrid rechazó la invitación de cenar anoche, aunque sí aceptó un obsequio. El equipo, tras una hora de espera a la puerta del campo, volvió al hotel para ponerse la ropa de faena y salir inmediatamente a entrenarse al campo de la universidad, próxima al hotel, solución de emergencia que se improvisó sobre la marcha.

Por lo demás, todo parece confirmar que el Limerick no es un gran enemigo. Limerick es una pequeña ciudad de pescadores distante 170 kilómetros de Dublín. El Limerick es un equipo sin gran presencia en la historia del fútbol irlandés que sorprendió el año pasado al ganar la Liga. Juega en un campo pequeño que si hoy abandonó para venir a Dublín fue para obtener mayor recaudación gracias a las 42.000 plazas del Lansdowne Road. Los precios están entre las 225 y las 780 pesetas. El Limerick no dispone de ningún internacional irlandés. La selección se surte casi exclusivamente de jugadores emigrados a Inglaterra. Boskov espera un equipo duro, fuerte, poco técnico y muy inclinado a bombear balones. Molowny presenció el encuentro de Liga del pasado domigno, ganado por el Limerick por 2-1, y no salió, ni mucho menos, impresionado del juego de los irlandeses.

El Madrid, como es sabido, llega sin tres titulares: García Remón, Del Bosque y Santillana. Boskov repetirá la fórmula de ataque del domingo, con Cunningham con el nueve para cubrir la ausencia de Santillana e Isidro con el once. En la media vuelve Angel. La ausencia de Del Bosque, le supone esta vez un pequeño alivio a Boskov, que cuando tiene a todos sus hombres en condiciones de jugar sufre al tener que excluir a alguno de los centrocampistas, pues tanto los dos; citados como García Hernández y Stielike tienen categoría sobrada para jugar siempre. En la puerta está Miguel Angel. Pese a las bajas de los tres titulares mencionados, Boskov considera a su equipo muy superior. El tiempo era espléndido por la mañana, pero por la tarde se encapotó y llovió a ratos, y se esperaba un día inestable para hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de septiembre de 1980

Más información

  • Por enfado madridista, no hubo cena oficial