Un hombre y una mujer ejecutaron los asesinatos. Efectuaron quince disparos por las ventanillas del vehículo oficial.
El general Juan Sánchez Ramos- Izquierdo y su ayudante, el teniente coronel José Antonio Pérez Rodríguez, fueron asesinados a tiros ayer en Madrid a las ocho y media de la mañana. A las siete horas y veinte minutos de la tarde el Congreso aprobó el proyecto de Constitución. El atentado, reivindicado supuestamente por diversas organizaciones terroristas, conmocionó la vida política y económica española, generando un debate en el Pleno del Congreso con la intervención de todos los líderes políticos -incluido el presidente del Gobierno-, que condenaron firme y rotundamente los hechos.
EDITORIAL
«LAS FUERZAS Armadas están al servicio de lo que diga la Constitución.» Estas palabras del presidente del Gobierno en su discurso de ayer ante el Congreso resumen la entraña última de los motivos que han guiado la mano asesina contra el general Sánchez Ramos y el teniente coronel Pérez Rodríguez, en Madrid. El terrorismo, como dijo Adolfo Suárez, ha hecho acto de presencia entre nosotros cada vez que hemos tenido que afrontar o franquear una nueva etapa en este proceso político en el que estamos inmersos todos los españoles.
Silva y Letamendía votaron en contra
A las siete y veinte de la tarde de ayer quedó aprobado en el Congreso de Diputados el proyecto de Constitución por 258 votos a favor, dos en contra y catorce abstenciones. Votaron negativamente Federico Silva (AP) y Francisco Letamendía (Euskadiko Ezkerra); se abstuvieron los demás diputados de Alianza Popular, así como Heribert Barrera (Esquerra Republicana de Catalunya) y Joaquín Arana. No estuvieron presentes los diputados del PNV, que se ausentaron antes. El presidente de la Cámara, Fernando Alvarez de Miranda, antes de proclamar la votación pronunció unas palabras en las que destacó fundamentalmente el significado del texto, los trabajos desarrollados desde hace un año, el resultado como fruto de renuncias mutuas que ha permitido que el resultado final no pueda atribuirse a ningún grupo o partido en concreto y el papel del rey don Juan Carlos como impulsor de todo el proceso de cambio. Intervinieron después todos los líderes de los diferentes grupos,que mostraron su satisfacción por el texto aprobado, excepto el señor Fraga (AP), que afirmó la imposibilidad de decir un sí rotundo para su partido.