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Un muerto y veinte heridos al colisionar un tren con un camión en Buñol

Un muerto, dos heridos graves y dieciocho leves se registraron ayer tarde en el choque del tren Talgo contra un camión de transportes pesados, en un paso a nivel de Buñol (Valencia).

El muerto es Juan Belda, estudiante de Económicas de la facultad de Valencia, que había llegado ayer de vacaciones, y con domicilio en las inmediaciones del lugar del suceso, quien se prestó a facilitar ayuda al camión, que quedó atascado en el paso a nivel.Juan Belda, fue trasladado al hospital provincial de Valencia, donde falleció. También se hallan internados en este centro los heridos graves, Vicente Moscador, primo del difunto, y Alberto Uriarte Uribe, conductor del camión. Un tercer herido, José Hernández, también vecino de Buñol, pasó a su domicilio una vez curado en el hospital provincial.

Entre los heridos leves figura el conductor del Talgo, Manuel Martínez, que una vez curado colaboró en las tareas de salvamento de los pasajeros.

El accidente ocurrió al quedar atascado en el paso a nivel que existe a la entrada de Buñol, en la carretera de desvío, un camión, matrícula M-628.5 10, dedicado a transportes especiales, que arrastraba una góndola de grandes dimensiones con una gran caldera para una fábrica de cerveza.

Por tratarse de un transporte de este género tenía ruta obligada, que pasaba precisarnente por el lugar del siniestro. Al cruzar el paso a nivel, una pieza de hierro del camión se incrustó en la vía, dejando inmóvil el vehículo.

Inmediatamente el conductor del vehículo, en compañía del guardabarreras, Claudio Poyo, de sesenta años, y los tres vecinos de Buñol ya citados (el difunto y los dos heridos), intentaron desbloquear el camión, sin conseguirlo.

En vista de que se aproximaba el Talgo, el guardabarreras echó a correr vía adelante con las banderas de señales para prevenir al conductor del tren del peligro, que al advertirlo, frenó cuanto pudo el convoy, compuesto por la máquina y doce unidades, pero aunque amortiguó mucho el golpe no pudo evitar el encontronazo.

En ese momento continuaban operando en el camión su conductor y los tres vecinos de Buñol, que sufrieron las consecuencias del choque. El camión quedó partido en dos y la máquina y algunos vagones del Talgo sufrieron también desperfectos.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de julio de 1978