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martes, 15 de noviembre de 1977
Reportaje:

Los problemas neurológicos, desatendidos en España

  • Un centro especialmente preparado ve retrasada su inauguración

Existe una serie de trastornos, como algunas modalidades de subnormalidad, accidentes cerebro-vasculares, pérdidas de facultades, etcétera, que constituye objeto de estudio de las Ciencias Neurológicas. Mientras en los países más avanzados del mundo existen centros especiales para estudiar y atender estos problemas, España todavía no dispone de una institución similar. Se da, sin embargo, la curiosa circunstancia de que hay ya un centro especialmente construido a este efecto sin ser puesto a disposición de los especialistas. Alfonso García Pérez informa sobre este problema, tras haber conversado con el doctor Gonzalo Moya, jefe del Servicio de Neurología Nicolás Achúcarro, y profesor de Neurología en la Universidad Autónoma de Madrid.

«La neurología se encarga de estudiar las enfermedades orgánicas, no siquiátricas, del sistema nervioso: los accidentes cerebro-vasculares, la epilepsia. La parálisis cerebral infantil, por ejemplo, es una forma de subnormalidad. Casi un 80 % de subnormales tiene un origen prenatal, un traumatismo producido en el parto. Además estas enfermedades son muy graves porque afectan al sistema nervioso, física y mentalmente. Dejan niños, adultos, ancianos.... sin facultades motoras, sin habla (afaxia), hemipléjicos ... » Así explica el doctor Moya el campo de.la atención de las ciencias neurológicas.«Todos estos problemas -prosigue- están terriblemente influidos por el ambiente. Todos los cinturones de las grandes ciudades tienen una humedad enorme, porque están construidos con chabolas y, semichabolas. Allí no se puede proceder a vacunaciones ya que siempre hay amigdalitis, bronquitis, etcétera. Entonces sucede que llega la polio y así nos encontramos con niños poliomelíticos en las calles de Vallecas, San Blas, etcétera. Con el reuma sucede lo mismo: se producen lesiones reumáticas a causa de la amigdalitis. Estas infecciones producen lesiones en las articulaciones y llegan a afectar al corazón. Las lesiones cardíacas a su vez pueden provocar la formación de coágulos que, al desplazarse y, encajar en pequenos vasos de su tamaño, dan lugar a embolias cerebrales.»La Neurología, ciencia que inició su auge a mediados del siglo pasado, ha realizado grandes progresos en el campo de la fisiopatología nerviosa y en el tratamiento de procesos neurológicos, como los que tienen lugar en las enfermedades de Parkinson, Wilson, enfermedades metabólicas. Las necesidades de atención neurológica crecen parejas al desarrollo logrado por las sociedades modernas. Al prolongarse la vida media de la población se multiplican los accidentes cerebrovasculares que hay que prevenir a partir de la edad madura. Al perfeccionarse las técnicas de reanimación sobreviven niños subnormales en mayor número que antes, en que fallecían postparto, cosa que también ocurre con los inválidos adultos. La Neurología es distinta de la Siquiatría, que se ocupa de la patología no orgánica del sistema nervioso, y de la Neurocirugía, que se ocupa de la Intervención quirúrgica de ciertos procesos neurológicos.

En otros países del mundo existen centros dedicados exclusivamente a pacientes neurológicos (Instituto Bunge, Amberes. Max Planck Institut Fur Hirriforschung, Colonia. New York Neurological Institute. Instituto Nacional de Neurología de México. Instituto Neurosicológico (no siquiátrico) de Pruschkow, Varsovia... En nuestro país no existe ni un número de camas neurológicas adecuado, ni un centro neurológico especializado a disposición de todo el territorlo.»

Existe, no obstante, un centro ya construido a tal efecto y en disposición de prestar una atención a los enfermos en este campo que no acaba de ser inaugurado. Este instituto, según afirman sus promotores «no deberá limitarse a diagnosticar y a tratar adecualmente enfermos neurológicos ingresados o ambulatorios, ni a llevar a cabo investigaciones de tipo clínico clásico, sino que ha de poseer inexcusablemente una proyección social en diferentes terrenos. En el terreno de la rehabilitación, y en el de la recuperación para devolver a la sociedad no sólo a un sujeto productivo, sino a una persona adaptada física, síquica y socialmente a su nueva situación esto es, lo más próxima posible del concepto de salud propuesto por la Organización Mundial de la Salud».Se trata, según explica el docto Moyá, de «prevenir, en colaboración de ginecólogos, el posible nacimiento de niños subnormales. En España se hacen dos visita médicas a las embarazadas. Habría que hacerlas todos los meses. Debieran ir al parto, en aquellos caso que va a ser difícil, con pleno conocimiento de este hecho. Otra función de la asistencia neurológica lo constituye la prevención, con vacunaciones, por ejemplo, de la poliomelitis o las enfermedades familiares en el consejo genético, diciendo claramente a los padres que no deben tener hijos cuando se prevén malformaciones ».

Hay otros aspectos en el tratamiento y rehabilitación: el involucrar a familias y organizaciones en el tema, porque se trata de un problema que afecta a toda la sociedad. «Hoy la medicina neurológica puede prevenir muchas enfermedades de éstas y tratar eficazmente todo un grupo de enfermedades muy numeroso con fármacos -declara el doctor Moyá- Esto plantea un problema económico. La familia española tiene un número medio de 3,5 ó 3,6 miembros. Cuando hay un inválido o minusválido, toda la familia se ve afectada. Chicos que tienen que dejar de estudiar o dejar de trabajar para atender al miembro de la familia afectado... Ciudades como Madrid no están preparadas para los minusválidos. Los niños subnormales no están suficientemente escolarizados en España. Algunos de los centros que existen para estos niños están planteados exclusivamente como negocios. Y no se puede hacer negocio con niños subnormales.»

Toda la sociedad debe estar también implicada en la rehabilitación: «Debe llevarse a cabo una rehabilitación fisica y del lenguaje, en colaboración con los familiares. Así es como se hace en otros países. No se pueden pagar rehabilitadores. Las familias deben colaborar en esa tarea facilitando de ese modo la conciencia de rehabilitación. »

La puesta en marcha del referido centro se convierte en necesidad ineludible, según el doctor Moya. «No es admisible que un centro terminado y construido específicamente para enfermos neurológicos -asegura- esté sin funcionar. Es de esperar que el nuevo equipo del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social comprenda este planteamiento y que España cuente con un centro neurológico especializado como los que hay en otros países.»

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