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jueves, 11 de noviembre de 1976

Epidemia de piojos en Parla

  • Se combate con un producto elaborado por los farmacéuticos

Hace más de quince días que los niños de Parla sufren los efectos de una epidemia de piojos. Muchos de ellos han tenido que abandonar sus colegios para evitar en lo posible el contagio. Aun así, niños pequeños, que no salen de casa, e incluso personas mayores, se han visto afectadas también. Para combatir la plaga, las autoridades sanitarias locales han decidido fabricar ellos mismos un producto, sin nombre registrado y puede que al margen de las normas de la Jefatura Provincial de Sanidad, que se vende al precio de sesenta pesetas.El doctor Fernández Turégano, jefe provincial de Sanidad informó que la plaga es general, y que en Madrid capital se han conseguido erradicar en gran parte por las medidas de la Junta de Higiene Escolar, en el sentido de recomendar en todos los colegios que los niños lleven una limpieza muy estricta, lavándose la cabeza frecuentemente, evitando utilizar gorras o cubrecabezas de plástico, etc. Preguntado sobre la oportunidad de que los productos farmacéuticos se fabriquen en el pueblo, nos dice:

«Las normas sanitarias exigen que se presenten los envases, la composición de los ingredientes que forman el producto, y que sean revisados por nuestro departamento de Farmacología, quien debe darles el visto bueno, tanto al producto final como a su precio de venta al público. Este tipo de lociones se puede preparar sólo bajo receta.»

Por su parte, el doctor Cañada Royo, jefe del Servicio de Promoción de la Salud, informó a los vecinos que fueron a consultarle que el producto vendido en Parla no era conocido por la Dirección General de Sanidad.

Los vecinos insisten, además, en lo contradictorio de las anteriores declaraciones con las del jefe local de Sanidad de Parla, Pedro Peña. Este último, en una hoja informativa repartida por los colegios, recomendaba el darse frotes de colonia con DDT disuelto, y no lavarse la cabeza en cuatro días, lo que, según el testimonio de algunas madres, hace que el pelo de los niños se convierta en una masa pastosa muy molesta.

En cuanto al hecho de que el preparado contenga una proporción del 2 % de DDT, el doctor Turégano confirmó que no es peligroso en absoluto. El DDT está prohibido para fumigar cosechas, pero se puede aplicar externamente en la cabeza, como es el caso.

No hubo interés

Pedro Peña, jefe local de Sanidad de Parla, preguntado sobre si el producto en cuestión cumple todos los requisitos sanitarios, responde:«Para combatir la proliferación de piojos, hicimos una receta con varios ingredientes, preparada por los farmacéuticos. Supongo que el farmacéutico sabrá los trámites que tiene que cumplir.»

Otra persona implicada, el inspector farmacéutico de Parla, propietario de una de las farmacias, y uno de los que han fabricado la loción parasitaria, José Manuel Sandino, aporta también su versión de los hechos:

«En este caso, este preparado no tiene necesidad de pasar por Jefatura Provincial de Sanidad, ya que no es una loción comercializada, sino de las que llamamos magistrales, es decir, que se preparan en la misma farmacia. Me decidí a producirla ante el temor de que no hubiera existencias en el mercado de los medicamentos oficiales, que suelen agotarse rápidamente cuando hay una plaga de este tipo. Que conste que yo no he ganado dinero con esta fabricación. Aquí sólo hemos vendido unos sesenta o setenta frascos, y eso, en dinero, a sesenta pesetas el frasco, es una ridiculez. Insisto en que si no ha pasado por la Jefatura de Sanidad ha sido por este motivo. Al fabricarse en pequeñas cantidades, y no como producto comercializado, no es necesario.»

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